VENEZUELA EN TERAPIA INTENSIVA
Como si se tratara de un familiar amado que comienza por enfermar, progresivamente cae en cama y con ella las complicaciones que implica ese estado, ingresa a una terapia intensiva y sin señales algunas comienzan a apagarse esa vida; así percibo en este momento a mi país Venezuela. Hace ya casi dos década comenzó de una forma progresiva y acelerada su descomposición ante la mirada incrédula de sus ciudadanos quienes repetían con firmeza “somos muy arrechos y no permitiremos eso”, la realidad ha sido otra y es que sin querer aceptarlo hoy somos el reflejo del espejo de esa Isla llamada Cuba. Lo usual es ver a ciudadanos enfocados en una sola cosa y es como resolver la comida de hoy, cómo ingeniarse para pagar los servicios y la educación de nuestros hijos; otro número significativo ya se cansó y simplemente optó por la decisión quizás más difícil, esa de emigrar, no importa donde, no importa que hacer en cualquier otro país, el desespero es tal que el solo inst...