La destrucción es el objetivo.
¿Quién no ha escuchado "es que este hombre se volvió loco" luego de algún anuncio de expropiación?
Es común escuchar a los venezolanos decir que el hombre que ocupa el poder se volvió loco cuando nos enteramos de medidas populistas que sabemos al final nos afectan a nosotros, los ciudadanos. La realidad es que desde hace muchos años venimos viendo a un grupo de venezolanos que se debate entre el no creer que aquella crónica anunciada de convertir a Venezuela en la nueva Cuba se haga realidad y tener la esperanza sentado desde la comodidad de sus hogares de que esto no suceda..... pues ha sucedido, está sucediendo y continúa sucediendo día tras día con la mirada desconcertada de esos que aún tienen esperanzas de que algo de forma mágica cambie el rumbo al precipicio al que nos conducen.
Fotografía tomada de El Universal
El objetivo siempre ha estado claro....
Para quienes ocupan el poder, esos que un grupo de ciudadanos hemos decidido llamar régimen, los objetivos están claros y avanzan de forma lenta pero segura para alcanzarlos. Las expropiaciones por un lado que sólo llevan a la desaparición de los productos o servicios que esas empresas producían y por el otro lado una economía desastrosa que solo busca la auto destrucción de las cada día menos empresas que continúan de pie pese a lo difícil que resulta generar empleos en Venezuela, son el claro ejemplo diario. El expropiar por un lado y por el otro esperar ver caer a esos que siguen de pie pues la economía actual del país los lleva al límite obligándole a cerrar esa gran empresa, la pequeña bodega e incluso la institución educativa privada que por años logró formar a esos venezolanos que hoy están regados por el mundo y son altamente demandados por su preparación académica de altísima excelencia; son la demostración clara de que los objetivos están siendo alcanzados, pues lo que se busca es la sumisión desde el miedo, miedo de hablar o protestar pues se puede ser castigado desde la forma más vil, arrebatándole el bozal de arepa, miedo a estar en la calle, miedo a una inflación que nos mantiene ocupados en resolver el día a día, una sociedad en que el miedo se ha convertido en la sensación que invade los hogares venezolanos cada día con mayor frecuencia.
El hombre nuevo.... el niño nuevo
Hace sólo dos días de hoy que escribo estas líneas, a los venezolanos nos despertó una terrible noticia, noticia que para muchos fue vista como una más y es allí en donde resalta la gravedad, pues es la muestra clara de que el venezolano ha perdido toda capacidad de asombro y con ella el dolor por el otro. Descubrir en las noticias diarias el asesinato de dos adultos en donde los responsables son niños, si niños que al ahondar en la información te consigues con la macabra y escalofriante realidad, niños de SEIS años de edad que no tuvieron un juguete pero si un puñal que fue utilizado para terminar con la vida de otro ser humano, señores esto NO ES NORMAL, no es normal que día a día incrementen los niños en situación de calle y que la violencia extrema los esté consumiendo. Detente a pensar por un momento y pregúntate si en este contexto país tu hijo, nieto o sobrino está exento de convertirse en uno de ellos o peor aún, si está exento de ser víctima de estos niños que hoy son victima a su vez de este sistema que fue implantado progresivamente y que hoy lleva 18 años siendo el poder.

Me duele quienes perdieron la vida en manos de estos niños, pero profundamente me duele mucho más estos niños que ya hemos perdido!
Si algo tengo claro, es que desde nuestra indiferencia, desde el pensar que el problema es del otro y que nunca nos llegará a golpear directamente, desde esa espera eterna por que aparezca un mesías caído del cielo que venga a resolver los problemas del país, desde el creer que es mejor no ver noticias para no mortificarse, desde esa actitud, lo único seguro es que el país no dará ningún giro afortunado, pues si eres de los que dices que el país no sirve, te recuerdo que el país ERES TÚ!
Yusleiny Aristiguieta
@Loisinet
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